08/05/2011

Alguna que otra sorpresa

Tocaba ir a buscar la cámara, que las pilas no son eternas y ya hacía tres semanas que la había dejado, y sólo con cuatro.
Como casi siempre este año, si madrugo, nada más empezar a subir saltan los primeros Ciervos, esta vez siete hembras, y la vez que más cerca me han salido en esta temporada.


Un poco más adelante me sale un macho, como echó a correr monte arriba, y la maleza aquí tiene un tamaño aceptable, cada tres o cuatro pasos se paraba fatigado y miraba a ver que hacía, y yo ¿qué iba a hacer? pues echarle fotos.
Ya se le ven los cuernecillos...


Por el camino sólo se oyen Acentores comunes, muy animados, muy pocas Tarabillas (dos) y un Chochin. Iba pensando en que todavía no han llegado los Escribanos montesinos cuando de repente me salió uno, que no quita para que me corrobore en lo dicho, todavía faltan muchos por llegar.


 Acentor común

Voy un poco rápido porque amenaza lluvia y, como ya dije al principio, la prioridad era recoger la cámara. Por la zona del robledal hay bastante Pinzón vulgar (encuentro dos nidos), parece que más que otros años, vuelvo a espantar al Zorzal charlo y veo un Trepador azul.
La cámara sigue en su sitio... con tan buena suerte que ha nacido un helecho delante del objetivo... malo será que no haya librado alguna... je, ahi van, una representación de cada uno de los que pasaron por delante.

Ciervo

Corzo

Tejón

Y por último éste (o ésta), que parece que podría ser montés.


Me muevo un poco por la zona de Hayas, pero nada, otro nido de Pinzón vulgar y nada más.
Como sigue el día un poco malo pues cambio de tercio, me tiro al suelo a ver que hay, y mira por donde, que  de repente empieza a despejar y cambia la cosa, al final voy a aprovechar bien la mañana.


Como al subir me había encontrado con unos Mosquiteros me siento entonces a esperar, o mucho me equivoco o no tardaran en aparecer. Con éstos, si andan por la zona y uno se pone cerca de una rama con brotes jóvenes, son un valor seguro. Resultan ser una pareja de Papialbos.


Mosquitero papialbo


Estando a ellos me da por mirar para arriba con tan buena suerte que me doy de lleno con el Alimoche... por fín... el año pasado lo eché en blanco, y aunque me habían comentado que había vuelto a anidar en los cortados del pantano no lo había visto, ahora ya sí, no pude echarle foto al estar entre los árboles metido, paro cuando salí  ya había pasado, pero quedaban sus parientes por la zona.

 Buitre leonado

¡Vaya mañana!, ya que la cosa marcha bien ¿por qué no tiro hasta dónde las Currucas rabilargas a ver si hay suerte?. Y para allá que me fui. Tardé un ratín en localizarlas, hasta que oí cantar al macho, me acerqué, me senté y a esperar. Éstas no son como los Mosquiteros, cuando sale en un lado, cuando en otro, prismáticos arriba, prismáticos abajo, hasta que se puso a tiro, no muy bueno, eso sí, pero menos es nada.

 Curruca rabilarga


Y ya se fue acabando la mañana, todavía, bajando, me dio tiempo a tirar una última foto... no siempre el pez grande se come al chico ¿no?...





30/04/2011

Los Collaos. Zona lobera

Hoy tocó una mezcla de todo, paseo y bicherío, acompañado de Marcos.
La idea era subir hasta Los Collaos, desde allí moverse, bien al este (Los Casares) o bien al oeste (Picu Cuchu o Cueto de Santibañez), según los que el tiempo nos dejara hacer y echar el ojo a todo lo que se moviera, con el trasfondo de ser zona lobera, y ¿quién sabe?, igual había suerte y alguno se dejaba ver, pero claro una cosa es lo que se piensa y otra lo que sale, aunque de vacío nunca se vuelve, sólo por ver la zona ya merece la pena.
Subiendo por la pista (que ya hablé de ella otra vez) vimos sólamente una Marta cruzando, bastante fue ya, que la niebla era digamos que, bastante persistente.
Dejar el coche y empezar a andar fue todo uno, a la media hora o así ya se ve que quiere empezar a despejar, nos pilló justo debajo de la peña de La Forcá, donde ya veníamos siguiendo el rastro de algún Ciervo y se oía reclamar a una Perdiz (a la que no vimos).

 (antes de empezar la subida a La Forcá)


 Peña La Forcá




















Antes de llegar a la cumbre, desde el collado que la separa del cordal de Los Casares ya vimos los primeros Ciervos, una manada de unos 20 (con hembras preñadas), a los que estuvimos un rato mirando a placer, hasta que fueron bajando hacía el hayedo de Llaímo.


Ciervo

Desde la cumbre debería de haber unas vistas dignas de ver, pero con la niebla bastante se pudo hacer con distinguir la zona de los Casares y la zona del Pico Retriñón, aunque llama la atención ver salir, entre la niebla,  a Peña Negra (izquierda) y Peña Mea (derecha)

 Los Casares
El Retriñón

Peña Negra y Peña Mea

Por esta parte se ve alguna Collalba rubia, Bisbita alpino y Chova piquigualda, no son muy confiadas, y a la desesperada logro echarle esta foto a una Chova, un poco borrosa.

Chova piquigualda

Decidimos tirar hacia el Picu Cuchu, tenemos que cruzar un piornal bastante denso, con un camino franco que  tiene toda la pinta de no ser solo transitado por humanos, al poco de entrar en él ya vemos el primer rastro (orgánico) del Lobo, antiguo, pero rastro al fín y al cabo.
Aunque llevamos oyendo al Cuco desde primera hora, ahora logramos verlo a lo lejos, y junto a él un macho de Roquero rojo. En esta foto se adivina al Cuco pero nada de nada del Roquero (sólo faltaba que a esa distancia lo hubiera pillado).

Cuco

En el piornal sólo acertamos a ver un par de Perdices rojas y otro par de Acentor común.

Acentor común

Y antes de llegar al collado último del Picu Cuchu otro rastro de Lobo, esta vez huellas, no muy grandes y no muy marcadas..

 Vistas desde el Picu Cuchu hacia el concejo de Aller
Buzón del Picu Cuchu (Cueto de Santibañez)

Desde aquí ya se cerró el día, empezó a lloviznar y hubo que volver para el coche. Por el camino de vuelta todavía nos dio tiempo a encontrarnos con otro regalo del Lobo y del Ciervo.

Lobo

Ciervo

















01/04/2011

Verderón común

Hoy andaba, por la tarde, tirado por el suelo intentando hacer algo decente con un par de flores, pero nada, tarea imposible con el aire que hacía, ni con paraguas, ni campanas ni na de na. Al final una Celidonia menor se dejó medio hacer algo, aunque no hubo manera ni de pillarle las hojas, solamente la parte coloreada de la flor.
A lo que iba, que mientras tanto me pareció escuchar levemente a los Verderones reclamar, me acerqué y, efectivamente, por ahí andaban tres, por la zona de los comederos, que ahora está vacía. Este invierno bajó alguno pero ya por estas fechas no es muy normal verlos por aquí, hasta el verano que vuelven a aparecer.


Verderón común

Rannuculus ficaria (Celidonia menor)

Y estas dos, que son la misma, a ver si hay alguien que me pueda echar una mano... Gracias Miguel por la identificación: Potentilla montana


Potentilla montana

27/03/2011

Brañasorda

Casi se podría decir que empieza la temporada. Todavía no está en pleno apogeo, pero ya van llegando los habituales, aunque también se echa en falta a alguno que no tardará en aparecer, un poco más metida la primavera.
Por la pista hay bastante jolgorio, sobre todo de Petirrojos, Mirlos, Carboneros garrapinos, Mitos y Pico picapinos. 
Un poco más arriba empiezan a verse los primeros Chochines y a los Acentores comunes buscando sitios dominantes y ya reclamando, aun hay pocos comparado con otros años y no muy confiados, lo mismo que las Tarabillas comunes, de las que solo vi dos parejas.
También tres Ciervas

Acentor común

Tarabilla común (hembra)

Al llegar al robledal echo un rato grande detrás de una pareja de Pico picapinos, como no hay hoja todavía se les ve muy bien, y éstos sí, están relativamente más confiados que otras veces. Aquí va la pareja, se distingue al  macho por la marcada mancha roja en la nuca.

macho

macho

hembra

Tambien en esta parte hay mucho Pinzón vulgar, me parece que más que otros años, por lo menos hay siete machos distintos compitiendo en voces.

Pinzón vulgar (macho)

La parte de hayedo está más tranquila. Se oye algún Carbonero común y garrapinos y sobre todo Trepadores azules, como cosa curiosa con estos últimos que acuden bastante fácil si les imito, a mí manera, el reclamo, se acercan hasta que ven que esa cosa que intenta silbar no es uno de ellos y luego se vuelven.

 Trepador azul

Para acabar en esa parte una pareja de Herrerillos capuchinos, picoteando entre las ramas y el suelo.

 Herrerillo capuchino

Al bajar me encontré con uno de los "debe" del año pasado, una pareja de Curruca rabilarga.
El año pasado las ví unos segundos en septiembre, con el plumaje ya gastado, y aunque casi seguro que lo eran por la forma de posarse, el aleteo espasmódico y ese movimiento de cola característico al volar, ahora sí que las puedo confirmar ya que está el macho en pleno apogeo de colores. Están en el mismo sitio, asi que será cosa de ir pendiente de ellas cada vez que pase y ver si logro alguna foto.

También "perdí" un poco el tiempo mirando para el suelo, en esta época y en ese sitio básicamente son cuatro los tipos de flores que me llaman la atención, unas por la cantidad de ellas que hay, como las Primaveras o los Heléboros (éstos dentro del hayedo sobre todo), y otras por lo llamativo del color y la forma, como los Narcisos, las Violetas y los Dientes de perro. 

Primavera (Prímula vulgaris o acaulis)

Euphorbia amygdaloides (gracias Luis)

 Diente de perro (Erytrhonium denscanis)

 Narciso (Narcissus triandus)

Violeta (Viola hirta)