... o casi, por lo menos los esperados sí, esos han llegado. Con alguna sorpresa más.
Puerto de las Señales para variar. Empezando a andar ya parece que la cosa promete. Los primeros que salen y más destacan son los Bisbitas arbóreos, subiendo y bajando de copa en copa de pino y reclamando a la vez. Se les mezcla algún Pinzón, oído más que visto.
Donde la esperaba ahí está, como otros años. Una Curruca mosquitera muy activa y confiada, está a tope en lo que supongo que serán los primeros días de búsqueda de pareja ya que en la anterior subida no andaba por la zona.
Me llama la atención un grupo en la cimera de uno de los pinos, la silueta es inconfundible y eso que están a contraluz. Hacía bastante tiempo que no me los encontraba, son unos 6 Piquituertos jóvenes y se están pegando una fiesta de piñones.
Se les cruza de vez en cuando un Mosquitero papialbo también muy confiado y una bandada de Pardillos.
Estando entretenido con estos dos aparece una pareja de Cuco. Vienen dándose guerra, muy vocingleros y pegándose cruces y pasadas entre ellos. Me imagino que serán macho y hembra ya que en toda la mañana que estuve por el puerto no dejé de verlos y oírlos a los dos juntos.
Menuda racha en media hora, casi no sabía ni a donde mirar.
Voy a por el Roquero, pero nada de nada. Se oyen Currucas zarceras y Acéntor. Al llegar a las peñas arriba, según descresto me doy de cara con un Alimoche, el susto es para ambos y me da tiempo a echarle un par de fotos antes de que se vaya.
No creo que me incluyan en su menú, pero éstos me pasan cerca mientras van ganando altura. Hay unos cuantos.
Bajando a los prados. Sigo echando de menos al Escribano cerillo, ya son varias las veces seguidas que no me los encuentro por aquí. Sí que hay bastante montesino y alguna Tarabilla común.
Ahí están mis amigos, o me conocen o lo he hecho tan bien que ni me ven. Me pasan a no más de 60 metros y tan tranquilos y eso que es prado despejado pero parece que algo les llega pero no me localizan, miran hacía otro lado y van a lo suyo.
Cosa curiosa, en la bajada, y ya abajo en donde me tiro un rato largo, están reclamando al menos cuatro Codornices, no me las imaginaba por aquí, pero son inconfundibles.
Y ahí están otro año más. Hay al menos tres y de ellos parece que dos son pareja porque se mueven juntos. El Alcaudón dorsirrojo repite zona. Otra alegría de un día de los de recordar.