05/09/2015

Buitres, Buitres... y alguno más

Ya llevaba un par de salidas volviendo de vacío, y ésta tenía toda la pinta de ser otra visto como se estaba desarrollando la mañana. Subida al puerto de Las Señales y casi sin movimiento. Por una de las zonas tres Escribanos montesinos, un par de Acéntores y poco más. Ganando un poco de altura y justo en el límite donde la niebla me hizo volver me encontré a este par, bastante lejos pero por lo menos les ví.

Ciervo

Cambio de zona a ver si hay más suerte y se nota ya que ha comenzado del paso de los paseriformes,... nada, ni un Papamoscas, lo único un bandete de Verderones serranos al lado del coche y los sempiternos Rebecos del Pico Lago.

Verderón serrano

Rebeco

Pues nada, preparo el coche, echo unas pipas en el suelo y me pongo a esperar a ver si por lo menos aparece algún Acentor, pero no, lo que aparece es otro coche, y mira que hay sitio, pues no tiene otro para aparcar que entre el mío y las pipas... ¡¡¡también aquí me los tengo que encontrar a éstos!!!. No tengo ganas de salir a dar la cara, así que me trago la bilis y me marcho con la idea de aprovechar lo que me queda para ir montando el escondite para el Mirlo acuático cerca de casa, a ver si este año puedo, pero también se me trunca el plan, je, pegados a la carretera, a la altura del cruce de Pendones, no uno ni dos, no, por lo menos cincuenta buitres se dedican a ver pasar a los coches..., como voy a dejar pasar esta oportunidad...

 Buitre leonado






21/06/2015

Ciervo volante

Hacía tiempo que no veía alguno, siempre es una alegría y un espectáculo encontrárselos.




10/06/2015

Puerto de Las Señales

Sábado, 6 de junio, paseo por los altos. Huyendo de nubes, niebla y orbayos varios subo al puerto. Ni tanto ni tan calvo, nada más pasar, literal, la señal del Principado un sol que asusta, y eso que son las 8 menos cuarto.
No hay mucho movimiento, casi cero, se oyen los Acentores y algún Bisbita arbóreo y poco más, tampoco ninguna mariposa u ninguna orquídea, que era las alternativas que llevaba por si las moscas. 


Acentor común

Así que nada, empiezo a andar a ver que sale. Al poco un macho de Corzo, no soy capaz de fotografiarlo, dos pasos más adelante me faltan cuatro metros escasos para pisar un Chotacabras, ¿cuál?, supongo que por distribución el gris, peeero…., (je, y eso que hace unos renglones puse que movimiento casi nulo).

Unos metros más arriba un Ciervo macho, con los incipientes cuernos ya visibles.
 Ciervo


Y otro poco más llego a una zona que me gusta mucho para el Rebeco, suelen estar por ahí y además estamos casi a la misma altura ellos que yo, separados por unos cuantos metros con un arroyo profundo por el medio. Solo hay uno que yo vea, me parece una hembra por la separación de los cuernos y con un pelaje no muy lucido todavía. Ahí nos quedamos un ratín lo dos, mirando uno para otro.




 Rebeco


Hay agua por todas partes, la zona del Valle de los Carros presenta una charca tras otra, finalizado en ésta que ya da caída para el Llanón de Utras.

Ya bajando vuelvo a encontrarme con el mismo Ciervo de antes, no se movió mucho del sitio, y con otro Rebeco que también se me parece a la de antes… coincidencias.




 Ciervo

Rebeco

Me siento un rato a dedicarme a mirar a los Acentores pero me comen los mosquitos así que decido ir acercándome al coche para volver a meterme en la niebla…


Puerto de Tarna

04/05/2015

Una capa de antioxidante…

… a tres bandas: Una, yo mismo, que después de una temporadilla de secano ya tocaba salir a airearse; dos, la “destapinaora” que llevaba un tiempo quejándose de asfalto y de ir a comprar el pan y ya iba pidiendo piedras y barro; y tres, la cámara, me apetecía sacar la ¿vieja? 350D, por probar. Así que mochila a la chepa y hacia los Collaos, ruta de las Foces del Raigosu.
Desde casa en 45 minutos llego al final de la pista, pero el problema de este sitio es que si uno se pierde mirando para la cuneta es probable que no llegue si se va parando en cada rabión, salto o cascada del Raigosu, así que mente fría, una parada justa por el qué dirán, foto de rigor y para arriba.


Ya en los Collaos, y echando pie a tierra, lo primero que nos encontramos (después del clásico bebedero) debajo de un Acebo es un panel panorámico con los nombres de montes y picos a los que damos cara y en el que merece la pena echar un par de minutos.



De esta zona solo me salen cosas buenas para contar, y de las vistas más de lo mismo, para mí impresionantes.
Peñas Negras y Peña Mea presiden el valle del Nalón y sobre todo la última impone cuando se va por la carretera, desde este lado presentan su cara más amable y parecen estar ahí, al alcance de la mano.

Peñas Negras Y Peña Mea

Justo en el centro el Fanu, (también visible desde el fondo del valle con sus características jorobas), y al fondo los núcleos urbanos de Pola de Laviana y el Nalón. (Afinando veríamos también hasta la columna de humo de la térmica de Soto de Ribera).

El Fanu

Por la derecha, y en primer término el Corbellosu y a continuación Cogollu y Guanalón.




Y por el centro el valle de Cañaines, flanqueado por el Corbellosu a la derecha y el Fanu a la izquierda.

Cañaines

En otros 45 minutos llegamos a Los Casares, con sus cabañas cuanto menos centenarias o casi (mi padre me contaba de haber dormido en ellas siendo crío).


 

y desde ahí sería fácil subir a La Forcá o bajar rodando hacia el refugio de la Ruta del Alba, pero no iba a ser mi caso porque ya tocaba dar vuelta y esperar a la siguiente.

 La Forcá

 Por Llaimo al Alba, y al fondo del valle, el Retriñón

...y la "destapinaora"

06/10/2014

Ciervos

7,30 y ya en la Collada de Arnicio, esperando a que haya un poco de luz, por lo menos la suficiente para acabar de preparar la mochila. Nublado, con niebla y orbayando así que hasta las 8 no pude hacer nada, eso sí, ya no volvió a caer una gota de agua en toda la mañana y quedó un día de libro para los Ciervos: humedad y nada de sol. Los oí bastante animados hasta las 9 o así, pero en los montes opuestos, al otro lado de la carretera. En la zona que estaba yo nada de nada, ni uno ni medio. Voy mirando por zonas que más o menos conozco que puedan estar y cero, así que subo al Busllar a ver las camperas de arriba. Sigo de vacío, y mira que desde ahí se ven los cotoyales hasta Tanes y nada, ni cerca ni lejos. Solo me queda el espolón que baja desde el pico y que puedo controlar desde el otro espolón que cierra la vaguada que forman entre los dos. Bueno, algo se mueve, primero veo un Rebeco pastando tranquilo y luego lo que creo una Cierva, y que cuando se mueve veo que es un vareto. Ahora sí, veo otra hembra y otros cinco Rebecos, así que malo sea que no ande el macho cerca, y ahí está. Va un poco cabreado por la presencia del adolescente, así que se le acerca, le berra un par de veces y con una mirada ya le vale para el que el joven se dé por aludido y se vaya.



Abajo a la izda. el grande, a la dcha. el joven, y en medio un Rebeco

El sitio es bueno para acercarse, protegido por las piedras, así que tiro para allá rápido porque se me acerca la hora de marchar, voy a tener un problema con los Rebecos, están un poco más altos y pueden verme llegar fastidiándome el intento, pero hay que probar. Vuelvo a subir al Busllar y para abajo corriendo, casi choco con algo, a menos de cinco metros me salta una pieza, no sé si Corzo o uno de los Rebecos, solo vi moverse la cotoya y el trote, pero iba tan lanzado yo, y el bicho, que ni idea. Llego a la zona de los Ciervos y poco a poco, de piedra en piedra voy acercándome, hasta llegar a una distancia digna, y aquí está el resultado.







Ya de vuelta voy pensando en cómo ha bajado la densidad de Ciervos en esta zona en los últimos años, hace 15 ó 20 años era fácil encontrar manadas de 20 ó 30 Ciervas, y ya machos, en la berrea, sin número. Hoy, ver a un macho de esta planta, con una hembra solo, y relativamente bien alimentado, después de tres semanas de berrea que debería de estar un poco más delgadete, me da que pensar que no ha tenido que competir con muchos machos y mucho menos cumplir con demasiadas hembras, señal que no son muchos los que pueblan esta parte del monte. 

Bueres

13/09/2014

El Lobo.

Por fín lo he pillado en "mi" zona. Intentando acercarme a una pareja de Corzos, un poco lejanos, de repente se pusieron alerta, me extrañó que fuera por mi culpa a tanta distancia. El caso es que empezaron a moverse hasta una zona que les perdí de vista, aprovechando que yo no nos veíamos mutuamente apuré el paso a ver si los lograba volver a ver cuando le ví que salía por la misma ladera en la que un minuto antes estaban los Corzos.
Una mañana muy aprovechada, antes de que empezara la tormenta.
Ahora a por el oso de la zona, je...






Antes de la tormenta y cuando ya empezaba a fraguarse...



Ahí al fondo, a la izquierda, el Espigüete, como siempre presidiendo el horizonte por esos lares